lunes, 20 de junio de 2011

QUE PASA?







¿ sin manos
las esquinas de las mesas
las bicicletas   el primer lápiz?
¿qué casa no huele a terracota
qué habitación a trementina?
y después
en  segundo plano
cuando falla el primer hombro
nada es tan cierto
como llorar con el padre

·      En 1954, Alfred Lion, propietario del sello Blue Note, encargó al pianista Horace Silver la grabación de un disco. Contra todo pronóstico (Silver  apenas tenía veintiséis años)  le dejó elegir a los músicos. Sin pensárselo dos veces contactó con aquellos que más le gustaban: Hank Mobley al saxo tenor, Doug Watkins al contrabajo, Kenny Dorham a la trompeta y Art Blakey a la batería; se acababan de formar los Jazz Messengers. El resultado fue la edición, un año después, de “Horace Silver and The Jazz Messengers” que pasaría a la historia del Jazz como la piedra angular del Hard Bop (estilo musical que recogía elementos del Rhythm & Blues y del Gospel). El nombre y el grupo lo heredaría Art Blakey que lo supo mantener en activo durante más de tres décadas. Silver abandona los Messengers en 1956  y comienza una fructífera relación como líder con Blue Note que duraría veintiocho años.
“Song for my father” representa el quinto disco de Horace Silver con ese sello y el que más fama le dio. Inspirado en un viaje a Brasil, el pianista compone seis temas (en la edición original, en la edición CD se añadirían cuatro más) con clara inspiración Bossa Nova.

Julio Obeso 

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